por Jorge.
En
Fuck you tiger se enumera una lista de covers de la canción más emblemática de la banda de Detroit, “Kick out the jams”. Aprovechando el exhaustivo trabajo que se tomó Benito, acá les ofrezco “Los diez puntos del programa del Partido de las Panteras Blancas”. En una de esas el “Guapo” decide aplicar alguno.
1) Total apoyo a los diez puntos del programa del Partido de las Panteras Blancas (muy democrático, no ?)
2) Total asalto a la cultura por cualquier medio necesario, incluyendo el rock´n´roll, las drogas y el garche en las calles (tembló la Casa Blanca al imaginar sus jardines repletos de melenudos colocados, bailando en bolas y entregándose desenfrenadamente al sexo grupal)
3) Libre intercambio de energía y materiales – exigimos el fin del dinero!! (más que el fin, lo querían todo para ellos)
4) Comida, ropa, techo, drogas, música, cuerpos y cuidado médico gratuito – todo gratis para todos! (si lo lee Batlle le da un jamacuco de aquellos)
5) Libre acceso a los medios de información – liberar la tecnología de los codiciosos! (Neber ya se fue, algo es algo)
6) Espacio y tiempo libre para todos los humanos – eliminar todas las fronteras artificiales (Give us Martín García back!)
7) Liberar todas las escuelas y estructuras de las reglas corporativas – entréguenle los edificios a la gente de una vez! (alguien querrá la Torre de Antel?)
8) Liberar a todos los prisioneros – ellos son nuestros hermanos (perdón, pero yo soy hijo único)
9) Liberar a todos los soldados – no más ejércitos conscriptos (ésta no está del todo mal)
10) Liberar a la gente de sus líderes – líderes afuera! – todo el poder para la gente, libertad para todos! (y dónde metemos a Lacalle, Vázquez, Sanguinetti, etc?)
(Redactado por John Sinclair ,manager de MC5 y ministro de Información del Partido de las Panteras Blancas)
Obviamente, no podían llegar muy lejos. Eran una pandilla de lúmpenes de Detroit, drogotas incurables con talento no sólo para la música, sino también para buscar problemas. A pesar de eso grabaron discos realmente incendiarios, que pasaron absolutamente desapercibidos en su época, aunque fueron rescatados quince años más tarde por las nuevas generaciones. Ya era tarde, claro. Hoy ostentan el ingrato título de banda influyente, pero no creo que les importe mucho.
Para quienes quieran saber más sobre esta epopeya, les recomendamos el libro
Por favor, mátame, escrito por Legs McNeil Y Gillian McCain, y definido como una historia oral sobre el punk. Es realmente imperdible para entender tal movimiento.